Miembros de la comunidad y de congregaciones se unieron para demostrar que están del lado del amor.

 

Aurora, CO, 2 de abril -- Lideres de fe como Ministro Howell Lind, Reverendas Jann Halloran y Mary Wellemeyer, el Pastor Wayne Laws, y Kelly Dignan mas alrededor de cien miembros de la comunidad juntaron en el centro de detención GEO para orar y cantar con el propósito de mostrar el compromiso de la comunidad de fe a infundir humanidad y compasión al dialogo publico sobre inmigrantes e inmigración.

 

La vigilia fue patrocinada por la Iglesia Unitaria Universalista de Boulder. El Reverendo Howell Lind dijo en su oración, “Como gente de fe, somos llamados a estar del lado de amor y de justicia. Somos llamados a poner del lado de personas vulnerables y reprimidas. Somos llamados a amar nuestro prójimo y hacerse bienvenido al extranjero. La sistema migratorio de este país separa niños y niñas de sus padres- remueva estudiantes del único país que conocen- y esto esta desgarrando nuestra nación. Cualquier sistema que rompe a la familia esta roto. Hospitalidad es central a una vida spiritual. Demandamos nuevas maneras de ser, y relacionando, que proveerá gente afectada mas poder y oportunidad en sus países de origen. Demandamos un fin de los abusos de derechos humanos perpetrados en contra de migrantes. Demandamos un fin de leyes que promuevan el perfil racial y que castiga colectivamente a individuos que viven aquí nacidos en otras países. Demandamos una reforma migratoria justa- equitativo comprehensivo que proveerá un camino a legalización por todos los individuos indocumentados en este nación.”

 

Los niños guiaron los participantes en una canción mientras caminaron al frente del centro de detención. Cantando “Paramos al lado del amor” los participantes explicaron que su amor fue dirigido a los empleados de ICE y GEO igual como los detenidos, como el sistema migratoria roto nos hace daño a todos.

 

La presidenta electo de la iglesia, Jenny Fitt-Peaster, compartió la historia migratoria de su familia  “Mi papa y mi abuelo eran judíos de Alemania que huyeron de Berlín durante la guerra mundial dos escapando de los Nazis Alemanes. Como los EEU no hicieron la bienvenida a los inmigrantes en este tiempo, mi familia empezó en Panamá. Trabajaron construyendo el Canal. Cuando EEU entro a la guerra agarró a todos los inmigrantes Alemanes en Panamá y se los llevaron a campamentos de detención en EEUU. Mi papa y mi abuelo fueron agarrados. Después de la guerra mi abuelo y papa querían hacerse ciudadanos de EEUU. Les dijeron que no habían entrado legalmente al país. Y entonces, tuvieron que viajar a Canadá, re entrar a EEUU legalmente y aplicar por la ciudadanía de Nuevo. Por solo suerte este fue una posibilidad por mi familia en aquellos tiempos. Cuando yo escucho loas historias de otros inmigrantes, especialmente los de México, me siento que son las historias de mi familia. Yo empecé el Ministerio de Inmigración en nuestra iglesia para poder vivir nuestra misión de cambio social. Les cuento mis historia honrando el primer principio de la iglesia Unitaria Universalista, ‘Cada persona tiene un valor inherente y la dignidad humana’ y con la creencia de que si podemos cambiar el mundo.”

 

Varios inmigrantes de la comunidad también dieron sus perspectivas. Jeannette Vizquerra, miembro de Derechos para Todos, declaro,  “El impacto del sistema migratorio en el salud moral, sicológico, y económico de nuestra comunidad es solo negativo. La única gente que benefician de esto son los que dirigen e inviertan en centros de detención corporativos como esta. Yo fui detenida aquí por 34 días por culpa de no tener una licencia de manejar. Invito a todos aquí hoy que les importa el trato humano a parar este sistema de detención y deportación.”

 

Otra inmigrante, M., hablo de los retos constantes que su familia ha pasado desde el año pasado cuando su esposo fue deportado “Mi hija menor acuesta dentro del chaqueta de su papa. Las marcas de mis otros niños han sufrido y mi hija mayor ha tenido que tomar más responsabilidades en la casa. Aquí estuvimos viviendo y trabajando en paz no mas. Este separación de nuestra familia no tiene sentido.”

 

A cerrar la vigilia la hija menor de M. guio al grupo en gritar otra y otra vez “Una sola Gente, un solo mundo, un solo dios!”